Atlanta perdió el ascenso y se fue Biggeri

Nota: Jónatan Menguez
Fotos: Luis Vilchez Reyes

El marco estaba listo. El clima era de fiesta y la previa en el León Kolbowski desbordaba con varias generaciones de bohemios que coparon todo el barrio de Villa Crespo, palpitando la última fecha del torneo de Primera B. Lamentablemente, el marcador terminó en cero y el festejo se mudó para Jáuregui.

Con respecto al partido, no es posible hacer un análisis futbolístico muy extenso: durante todo el trámite el local intentó conseguir el gol que hubiera significado el ascenso, pero la forma de hacerlo fue tan poco efectiva que el arco de Leonardo Griffo casi no tuvo sobresaltos.

Fue imposible para el Bohemio quebrantar la sólida defensa canaria, en una mezcla de virtud por un equipo al que sólo le convirtieron nueve goles en todo el campeonato con la falta de ideas y los nervios del conjunto de Aníbal Biggeri.

Se destacó un mano a mano en los pies de Jonathan López, que picó por izquierda, entró al área, pero cuando quiso definir ya tenía al experimentado arquero visitante encima, quien consiguió desviar el balón al córner. Esto sucedió a los 13 minutos del primer tiempo, a partir de allí, los ataques se basaron en centros de pelota parada y pelotazos frontales, contenidos con firmeza por los centrales de Flandria, Mussón y Riveros, junto con el arquero. Todos ellos tuvieron un gran partido.

El visitante, parado de contraataque, tuvo dos chances de gol que no fueron tal gracias a Nahuel Losada. Y así, con la sensación de que faltaba aún media hora de juego, se esfumó la oportunidad más clara que tuvo Atlanta para volver al Nacional B desde que descendió en el 2012.

Las más de 12 mil almas que ocuparon todo el estadio tuvieron que conformarse con un empate mediocre. Sin embargo, a pesar del trago amargo, despidieron a los jugadores con algunos aplausos, valorando el enorme esfuerzo de la última mitad del campeonato. De todas formas, la sensación generalizada indicaba que, para esta final, faltó un poco más.

Los jugadores de Flandria pudieron festejar su histórico ascenso sin inconvenientes, hasta que decidieron iniciar una vuelta olímpica, la cual fue tomada como una ofensa por varios hinchas. La lluvia de objetos e insultos no tardó en llegar, por lo que el Canario tuvo que irse rápidamente al vestuario para continuar con su festejo. La desazón en Villa Crespo aún persiste ya que era sólo un gol lo que separaba a Atlanta del ascenso. Sin embargo, en la historia bohemia no faltan episodios de caídas que luego son levantadas.

Recientemente se oficializó la noticia de que el director técnico, Aníbal Biggeri, dejó su cargo por decisión propia, ya que la intención de la Comisión Directiva era retenerlo. Habrá que esperar para conocer el futuro del plantel (varios jugadores tienen un año más de contrato) y evaluar los refuerzos que se necesitan de cara al próximo campeonato de Primera B.

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